Suspenso generalizado para Madrid... pocos incentivos para el vending responsable

HOSTELVENDING.com 21/07/2017.- Ganar licitaciones públicas es uno de los objetivos de los operadores de vending que deseen ampliar horizontes. Sin embargo, al mismo tiempo supone un verdadero quebradero de cabeza donde no siempre es fácil conjugar las exigencias de la administración competente con una actividad socialmente responsable.
Para abordar esta problemática, desde Hostelvending nos hemos propuesto el desafío de analizar en profundidad los pliegos de condiciones de algunas de las administraciones públicas de España y así poder explicar qué estándares se están exigiendo a los operadores y cuáles son los inconvenientes que hay detrás.
Aunque existen numerosos órganos públicos dedicados a este tipo de adjudicaciones, intentaremos realizar una compilación de distintos casos para que puedan ser comparados entre sí.
De forma esquemática, puntuaremos las licitaciones del 1 al 10 en función de su apuesta por un vending responsable, teniendo en cuenta factores como una alimentación saludable y compatible con alergias, una producción ecológica o criterios de eficiencia energética para las máquinas.
Iniciando este recorrido, partiremos desde la Comunidad de Madrid evaluando algunas de las últimas licitaciones de este mismo año. Cabe destacar que en todas las licitaciones analizadas el operador sería beneficiario único de los ingresos generados por las máquinas (al margen del canon), y del mismo modo está obligado a cumplir con su propuesta sin excepciones.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid suspende con un 1 punto sobre 10 en su apuesta por un vending responsable
Comenzando por una licitación de la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno, accesible a través de este enlace, nos encontramos con una oferta para la explotación de 227 máquinas expendedoras. Según las estimaciones de la administración, el valor del contrato supera el millón de euros, con un hipotético margen de ingresos para el operador (que no de beneficios) de 100.000 euros anuales. Ahora bien, ¿qué es que condicionará que un operador pueda ganar este concurso? Al margen de que es necesario tener una solvencia acreditada y un volumen de negocios superior a los 70.000 euros anuales; la Consejería de Presidencia de Madrid concede:
-Hasta 90 puntos por tener precios económicos en la gama de productos (según diversas fórmulas de ponderación).
-Hasta 20 puntos por el canon (cuyo mínimo está fijado en 276.815€ por los cuatro años de explotación).
-Hasta un máximo de 10 puntos por instalar fuentes de agua; teniendo en cuenta que por instalar 14 fuentes se consiguen 2 puntos, y para llegar a los 8 puntos es necesario colocar 46.
En este caso, más del 91% de los puntos de la adjudicación se corresponden a criterios estrictamente económicos, mientras que aspectos relacionados con una alimentación saludable ocuparían menos de la décima parte de esta licitación.
En resumidas cuentas, cualquier operador que quisiera ganar esta licitación, sencillamente debería apostar por unos productos más baratos que los de la competencia.
Aprobado “raspado” para Muprepsa: 5 sobre 10 en vending responsable
En segundo lugar, analizaremos la oferta por duración de dos años de Fraternidad Muprepsa, mutua colaboradora de la Seguridad Social Nº275.
En este caso, el factor económico no solo tiene también un peso importante, sino que además vienen fijado los máximos que el operador puede establecer. Volviendo a los criterios de adjudicación, este es el sistema de puntuaciones que encontramos:
-Hasta 50 puntos por una oferta económica… o tal y como expresa el pliego “la máxima puntuación a aquel que ofrezca un mayor porcentaje de reducción”, siendo dicho descuento idéntico para todos los productos.
-Hasta 21 puntos por eficiencia energética. Más concretamente, se darán 7 puntos por cada tipología de máquinas (calientes, fríos, alimentos) que tengan una clasificación energética A o superior, y 1,5 puntos a los que dispongan de una B.
-Hasta un máximo de 20 puntos para productos ecológicos y hasta un máximo de 9 puntos por productos compatibles con alergias alimentarias (1 punto por cada producto).
En total, podemos ver cómo el 50% de la oferta se rige por motivos económicos, un 21% por razones de eficiencia energética, y un 29% por un producto ecológico que contemple alérgenos. Aún así, en dicha licitación no hay mención expresa a un vending que sea genuinamente saludable.
El Ayuntamiento de Parla saca un 1’5 sobre 10 en un vending responsable
Ni corto ni perezoso, el Ayuntamiento de Parla (poco más de 124.00 habitantes) exige un canon de 713 euros por cada máquina al año.
Aunque, por supuesto, esta cifra es el mínimo que deberían pagar los operadores. En este caso, los criterios de adjudicación quedarían así:
-Hasta el 85% de los puntos por una propuesta económica. De este porcentaje, 60 puntos se corresponderían a la oferta del canon y 25 a que los productos estén rebajados.
-Hasta el 15% por incluir productos que se atengan a una serie de condiciones, como el que sea café de tueste natural (5 puntos), que haya productos saludables (5 puntos) o que los alimentos no lleven azúcares y sean bajos en calorías (5 puntos).
Por el momento, de todas las licitaciones analizadas, es la única que contempla el vending saludable como una opción, y de acuerdo al Pliego de Cláusulas Administrativas, incluir dentro de la oferta de la máquina productos saludables como sándwiches o ensaladas, es una obligación.
Un 0 para los Ayuntamientos de Leganés y Arganda, que solo se acogen a criterios económicos
El Ayuntamiento de Leganés publica una licitación para 60 máquinas con un canon por máquina que ronda los 290 euros. En este caso, el valor estimado del contrato es de 135.000 euros, y la oferta del Ayuntamiento se basa estrictamente en criterios económicos: “Único criterio precio. Se otorgará la máxima puntuación a la oferta más alta ordenándose el resto de las ofertas por riguroso orden de mayor a menor”, dicta el documento.
Pero si Leganés peca por su laxitud a la hora de comprometerse con el producto de las expendedoras, el Ayuntamiento de Arganda tampoco se queda atrás. En este caso, el municipio otorga hasta 20 puntos por mejorar el canon (1 punto por cada 150 euros con los que se incremente el canon, siempre sobre un mínimo de 6.300 euros), y hasta 15 puntos irán en función de una reducción de los precios ofertados en las máquinas expendedoras. En otras palabras: la explotación se la lleva quien puje más alto por ofrecer los productos más baratos del mercado.
Como podemos comprobar, no parece que en estos últimos meses la Comunidad de Madrid esté motivando a las distintas administraciones apuesten por aspectos como la eficiencia energética, una alimentación equilibrada o un comercio justo o ecológico. Será necesario examinar el resto de regiones de España para ver cómo se comportan.
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