Entonces… ¿no todos los vasos y paletinas estarán prohibidas?

HOSTELVENDING.com 18/02/2019.- ¡Que no cunda el pánico! Ni los vasos, ni las paletinas se prohibirán en las máquinas de vending en ningún momento (al menos no con la legislación que está prevista a día de hoy).
Después de que todas las alarmas saltasen entre las empresas del sector de la distribución automática en España, cabe hacer una nueva apreciación: habrá prohibiciones, sí, eso es cierto; pero ni serán tan dramáticas como se especuló al principio ni afectará a todos los materiales por igual.
Según el último texto recogido por la Unión Europea y que está previsto que entre en vigor a partir del año 2021, la primera prohibición fulminará de lleno los productos fabricados con poliestireno expandido, un materia que, entre otras cosas, también se usa para la fabricación de vasos desechables.
El poliestireno expandido, también conocido coloquialmente como “corcho blanco” o “espuma plast”, se trata de un material muy contaminante para ecosistemas marinos y muy difícil de reciclar que cada vez se está prohibiendo en más puntos del planeta.
Por suerte, y según hemos podido constatar, actualmente el poliestireno expandido no es un material que se utilice para los vasos que hay dentro de las expendedoras, por lo que a priori ni fabricantes, ni operadores de vending u OCS deberán cambiar la explotación de sus máquinas ni hacer ningún ajuste por lo que respecta a los vasos.
De hecho, tanto los vasos de cartón (recubiertos por su característico microfilm), como el resto de vasos de plástico seguirán estando permitidos.
¿Qué es lo que sí estará prohibido? Las paletinas de plástico y todas las que estén hechas con este material. Eso sí, aunque en varias ocasiones hemos comentado la dificultad de realizar paletinas de otro material, Albert Pinosa, Area Manager de Eurovending Fnd en España, ha confirmado que efectivamente ellos ya están trabajando con otros materiales como paletinas de madera, que funcionan perfectamente dentro de las expendedoras y se adaptan a la nueva regulación.
Por su parte, según ha podido contrastar Hostelvending, existen otros fabricantes de paletinas que, sin embargo, aún no han dado con la fórmula para desarrollar una paletina propia que no sea de plástico pero que se adapte a las condiciones de temperatura y humedad de la máquina de vending. Para este tipo de fabricantes, el tiempo apremia y ya les queda poco para adaptarse a las nuevas exigencias de la Unión Europea.
Las fases del proyecto
Todo esto se trata de un acuerdo provisional cerrado por parte de los Estados miembros y del Parlamento Europeo, por lo que queda a la espera de que se apruebe oficialmente en la Eurocámara en abril de 2019.
De acuerdo a los plazos que se manejan actualmente, está previsto que de aquí al año 2021 entre en vigor la primera fase de este proyecto para reducir la contaminación marina, y se prevé una segunda fase hasta el 2030 dentro de la cual se irán sumando otro tipo de productos.
Además, y como suele ser habitual en este tipo de directivas, la Unión Europea permitirá que los países miembro de la Unión Europea sean más restrictivos de cara a todas estas propuestas, aunque nunca más flexibles.
Si tenemos en cuenta el caso de España, el Gobierno Balear declaró a lo largo del 2018 la guerra a los plásticos de un solo uso, incluyendo en el primer borrador la eliminación total de los vasos y platos de un solo uso, así como la prohibición de venta de agua embotellada con la consecuente obligación a las empresas operadoras de instalar fuentes de agua junto a las máquinas expendedoras.
Este primer borrador se aprobó en el Consejo de Gobierno Balear, aunque no superó las enmiendas presentadas en el Parlamento autonómico, dejando la normativa en stand by pero, al mismo tiempo, creando un poderoso precedente: sí, es posible ser más restrictivo que la Unión Europea.
Por lo que respecta al texto difundido por la Unión Europea: “Los países pueden aplicar esta reducción instando a productos alternativos en el punto de venta o asegurando que dichos envases no se distribuirán gratuitamente”.
Al mismo tiempo, y como fruto de este acuerdo, nacen nuevas obligaciones para los fabricantes, que a partir de ahora también deberán sufragar los costes de la gestión del desperdicio y la limpieza, al igual que deberán aplicar medidas de prevención para este tipo de envases.
Sin embargo, no todo son malas noticias, ya que la UE también se encargará de que las industrias afectadas, especialmente los fabricantes, reciban incentivos económicos a la hora de desarrollar otro tipo de alternativas más sostenibles.